El BCE vuelve a mantener sin cambios los tipos de interés
El Banco Central Europeo (BCE) celebra su última reunión de dos días del año y anunciará su decisión de política monetaria el jueves. Los mercados financieros esperan que el BCE mantenga sin cambios los tipos de interés clave por cuarta reunión consecutiva, después de haber reducido en junio los tipos de las operaciones principales de financiación, la facilidad marginal de crédito y la facilidad de depósito al 2,15 %, 2,4 % y 2 %, respectivamente.
Junto con la decisión sobre los tipos, el BCE presentará proyecciones macroeconómicas actualizadas, con especial atención al crecimiento y la inflación. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ofrecerá una rueda de prensa para explicar los motivos de la decisión de los responsables de política monetaria.
Antes del anuncio, el par EUR/USD cotiza con un moderado sesgo alcista, a pesar de un retroceso a corto plazo. Este movimiento está impulsado en gran medida por la debilidad generalizada del dólar estadounidense (USD). Si el BCE mantiene una postura restrictiva (hawkish), la demanda del euro (EUR) podría fortalecerse. En cambio, un resultado más moderado o acomodaticio (dovish) podría presionar a la baja a la moneda única.
El BCE fue uno de los primeros bancos centrales en recortar los tipos y alcanzar un nivel neutral. Lagarde ha afirmado en repetidas ocasiones que la política monetaria se encuentra en un “buen punto”, es decir, bien posicionada para hacer frente a las condiciones económicas actuales. No obstante, subraya que las decisiones dependen de los datos y se toman reunión a reunión, sin una senda predefinida.
Existen fuertes indicios de que Lagarde reiterará este mensaje. Por un lado, el Consejo de Gobierno ha señalado que la economía de la zona euro ha mostrado resiliencia a pesar de los vientos en contra. Por otro, la inflación ha sido superior a lo esperado, pero sigue dentro de márgenes aceptables. Según el Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC), la inflación anual aumentó hasta el 2,1 % en noviembre, mientras que la inflación subyacente se mantuvo estable en el 2,4 %.
Con los tipos probablemente sin cambios y con Lagarde repitiendo su postura anterior, los inversores examinarán de cerca las proyecciones económicas del BCE. En comparación con las previsiones de septiembre, tanto la inflación como el crecimiento han superado las expectativas. Sin embargo, una inflación interanual del 2,1 % no resulta alarmante. Se espera que los responsables revisen las previsiones de PIB e IAPC, elevando las estimaciones de inflación para este año y reduciéndolas para los dos próximos.
En cuanto al crecimiento, los responsables políticos parecen más optimistas de lo que sugieren los datos recientes. El último índice de gestores de compras (PMI) del Hamburg Commercial Bank (HCOB) muestra que el avance económico sigue siendo débil en el conjunto del bloque. Aun así, diciembre marcó el primer año natural completo de crecimiento desde la pandemia de COVID-19, aunque la última expansión fue la más lenta de los últimos tres meses.
Los analistas de BNP Paribas consideran que las proyecciones actualizadas confirmarán revisiones al alza del crecimiento para 2026. En este contexto, es poco probable que el BCE recorte los tipos de interés de nuevo y podría incluso plantearse una subida en el tercer trimestre de 2027. Esta perspectiva, junto con una política fiscal más expansiva en Alemania, podría impulsar al alza las rentabilidades de los bonos. Según las previsiones, el rendimiento del bono alemán a 10 años podría superar el 3 % en la segunda mitad de 2026.
El par EUR/USD sigue cotizando con un sesgo alcista de cara al cierre del año. En general, una decisión restrictiva del BCE favorece al euro, mientras que un tono más acomodaticio podría lastrarlo. El consenso es que el BCE mantendrá su postura restrictiva, especialmente si Lagarde reitera que la política se encuentra en un “buen punto”, junto con revisiones a la baja de la inflación y al alza del crecimiento.
Desde el punto de vista técnico, Valeria Bednarik, analista jefe de FXStreet, señala que el EUR/USD se mantiene mayoritariamente alcista, aunque muy dependiente de la demanda de USD. Añade que el informe de inflación CPI de Estados Unidos se publicará al mismo tiempo que la decisión del BCE, lo que podría generar volatilidad. Una inflación superior a la esperada podría alimentar las especulaciones sobre nuevos recortes de tipos en Estados Unidos, debilitando al dólar y favoreciendo al euro.
La resistencia inmediata se sitúa en 1,1804, y una ruptura por encima podría conducir a una nueva prueba del máximo de 2025 en 1,1918. El soporte a corto plazo se encuentra en 1,1690, seguido de la zona 1,1620/40, que podría atraer compradores en caso de caídas.